ESTADOS MIEMBROS

 

Argentina
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Aruba
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Belice
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Bolivia
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Brasil
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Chile
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Colombia
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Costa Rica
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Cuba
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Ecuador
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El Salvador
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Guatemala
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Honduras
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Jamaica
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México
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Nicaragua
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Panamá
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Paraguay
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Perú
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República Dominicana
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Uruguay
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Venezuela
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CHILE

Autoridades Reseña Histórica Desarrollo Legislación Acuerdos Derechos de tráfico

AUTORIDADES

Víctor O. VIllalobos

TEL: (56)2 2436-8136 / 2439-2501(02)

Director Gral. de Aeronáutica Civil

FAX: (56)2 2439-2101

Av. Miguel Claro 1314, Providencia

Página Web: www.dgac.gob.cl

Apartado 3, Correo 9

E-mail: director@dgac.gob.cl

Santiago de Chile, CHILE

edith.moreira@dgac.gob.cl

 

 

Jaime Binder Rosas

TEL: (56) 2 2519-0900

Secretario General de la JAC

FAX: (56) 2 2698-3148

Junta de Aeronáutica Civil

Página Web: www.jac.gob.cl

Moneda 1020 - piso 4°

E-mail: jbinder@mtt.gob.cl

Santiago de Chile, CHILE

legal_jac@mtt.gob.cl

 

dduenas@mtt.gob.cl

RESEÑA HISTÓRICA: DGAC, JAC


RESEÑA HISTÓRICA - DGAC

El interés por la Aeronáutica en Chile llevó al país a organizar la Primera Conferencia Aeronáutica Panamericana que se desarrolló en Santiago entre el 9 y el 17 de marzo de 1916, a la cual asistieron Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Estados Unidos, Perú, Paraguay y Uruguay.

El enorme entusiasmo que generaron los aeroplanos en Chile condujo, aparte de los temerarios aeronautas que se elevaban por los cielos capitalinos, los festivales aéreos, la creación de la Escuela de Aeronáutica Militar, y el Aero Club de Chile en 1913, a generar una visión de desarrollo futuro que llevó, el 1º de enero de 1919, a plasmar el inició la aviación comercial chilena.

En esa fecha el pionero aviador, Clodomiro Figueroa, concretó el primer correo aéreo entre la ciudad de Santiago y el puerto de Valparaíso en un frágil monoplano Morane MS-35 Parasol.

Un segundo proyecto de empresa aérea corrió por cuenta del aviador italiano, radicado en Chile, Mario Pozzatti, quien en 1924 y en un pequeño Caudron G-4 creó la Empresa de Aeronavegación Nacional para realizar vuelos a las ciudades cercanas a Santiago.

Ese mismo año, el empresario Luis Testart obtuvo la concesión aeronáutica dando el vamos a la Compañía de Aviación Sudamericana, la primera aerolínea que operó en el país con vuelos regulares entre Santiago y Valparaíso.

Acción de un pionero

La agitación que generó la actividad aérea desde el año 1910 en Chile comenzó a ver sus frutos también con el nacimiento de personalidades como el comodoro Arturo Merino Benítez, quien al mando del Servicio Aéreo del Ejército creó la Línea Aeropostal Santiago-Arica, cuyo primer aeroplano De Havilland DH-60, Gipsy Moth, se elevó el 5 de marzo de 1929 desde una posta de tierra en El Bosque.

En diciembre del mismo año se iniciaron los vuelos regulares de la Línea Aeropostal Santiago-Puerto Montt y el Servicio Aéreo Experimental a Aysén, servicios que posteriormente se unificaron para dar paso a la Línea Aérea Nacional, una de las primeras aerolíneas latinoamericanas.

Creación de la Dirección de Aeronáutica

En forma paralela y debido al aumento de los vuelos, se estructuró la institucionalidad, naciendo el 28 de marzo de 1930 la Dirección General de Aeronáutica Civil que llegó a normar, controlar y velar por la seguridad de la aviación en Chile.

La recién creada Línea Aérea Nacional marcó la actividad aerocomercial en Chile, pues nació con el propósito de integrar el territorio nacional.

Como todo inicio pionero, la aviación comercial se desarrolló gracias a la intrepidez, el empuje, la vocación y el espíritu aeronáutico de pilotos y mecánicos que desafiaron paisajes, climas calurosos y desérticos en el norte y donde la dupla del viento que sopla sin respeto y la lluvia que cae sin límites de tiempo ni fuerza se imponen en los cielos australes.

Biplanos De Havilland DH-60, trimotores Junkers R-42 y anfibios Vickers Vedette se unieron en una relación casi simbiótica con pilotos de corazón y espíritu para cumplir con sueños, itinerarios y misiones sociales y comerciales.

Sin embargo llegaron los años de la Segunda Guerra Mundial provocando un efecto negativo en el desarrollo de la aviación comercial, ello debido a la escasez de repuestos y a la imposibilidad de renovar los aeroplanos.

Expansión aerocomercial

Finalizada la conflagración, llegaron a Chile los venerables C-46, C-47 y DC-4 que definitivamente conquistaron, al igual que en todo el orbe, los cielos y los itinerarios nacionales, con una velocidad, capacidad de carga y aterrizaje en pistas cortas y de tierra que llevaron el progreso a sus lugares de destino.

Con ese tipo de aeronaves, la Línea Aérea Nacional modernizó su flota, extendió los servicios hasta Magallanes, en el extremo austral, e inició sus primeros servicios internacionales a Buenos Aires.

La disponibilidad de aeronaves bimotores C-46 permitió el surgimiento de numerosas aerolíneas como Air Chile, TRANSA, CINTA y ALA.

En este nuevo escenario aerocomercial, la creación de la OACI – a cuya reunión inicial asistió Chile en el año 1944 - llevó a estandarizar las normas y reglamentos para la aviación internacional, facilitando su expansión a todo el orbe, incluido Chile, en donde la Dirección General debió replantear su misión y asumir la responsabilidad de brindar protección y seguridad a la actividad aérea, surgiendo respuestas a estas nuevas demandas como el control de tránsito aéreo y las funciones de apoyo.

En 1949, la Dirección de Aeronáutica envió personal a un curso de Control de Tránsito Aéreo en Estados Unidos, tras el cual una vez que los profesionales regresaron al país se abocaron a organizar el servicio de tránsito aéreo en el Aeropuerto de Los Cerrillos, instancia que llevó posteriormente, en 1952, a la creación de la Dirección de Tránsito Aéreo.

Posteriormente, con el aumento de las operaciones aéreas, el 25 de mayo de 1958 se inauguró el primer curso de Controladores de Tránsito Aéreo en la Quinta Normal en Santiago, punto de partida de la formación de profesionales en esta área de apoyo y seguridad a la aeronavegación.

Apoyo a modernas aeronaves

En el año 1961 se instaló el primer sistema de luces de borde de pista del país en el Aeródromo de Los Cerrillos, en Santiago, con la finalidad de apoyar las operaciones nocturnas de la aviación comercial.

Por esa fecha, los aviones DC-6B y Constellation reinaban en las aerolíneas latinoamericanas y poco a poco, la era de la aviación comercial impulsada por aviones a pistón daba paso a los jets DC-8 y Boeing 707.

La Línea Aérea Nacional, siguiendo esa modernidad, integró sus primeras aeronaves a reacción de fabricación francesa, Caravelle, el 30 de marzo de 1964.

Este tipo de avión revolucionó el transporte de pasajeros en Chile, pues el vuelo entre Santiago y Punta Arenas, en el extremo austral del país, puerta de entrada a la antártica chilena, en vez de demorar seis horas en un DC-6B, con el Caravelle el trayecto comenzó a cubrirse en sólo en tres.

Ayuda a la navegación

Con el objetivo de apoyar el cada vez más creciente movimiento aerocomercial en el país, entre los años 1965 y 1967, la DGAC adquirió 18 estaciones VOR y 20 radiofaros que sirvieron de apoyo a las nuevas aerovías.

La inauguración del Aeropuerto Arturo Merino Benítez, el 9 de febrero de 1967, motivó la modernización de las comunicaciones, los enlaces y se instaló el primer sistema ILS del país. Con ello, el escenario aeronáutico nacional presentó un aspecto renovado y moderno.

Con la finalidad de hacer frente a las nuevas demandas de la aviación comercial, la Dirección General de Aeronáutica Civil impulsó la capacitación de profesionales y especialistas en la Escuela Técnica Aeronáutica, ubicada en la Quinta Normal.

Los cursos de Especialistas en Extinción de Incendios en aeronaves, Control de Tránsito Aéreo, Electricidad Aeroportuaria, Electrónica Aeroportuaria y Meteorología se triplicaron.

En 1975 se integró a los servicios de Control de Tránsito Aéreo el radar, ingresando así a una etapa de modernidad y empleo de los más modernos recursos tecnológicos al servicio de la navegación aérea comercial.

(Texto actualizado por la DGAC, febrero de 2016).

 

RESEÑA HISTÓRICA - JAC

 

La Junta de Aeronáutica Civil (JAC), es un servicio público que tiene por misión ejercer la dirección superior de la aviación civil en Chile, gestionando políticas públicas que promuevan su desarrollo y, especialmente, el del transporte aéreo comercial nacional e internacional, con el fin de que exista la mayor cantidad de servicios aéreos accesibles, eficientes, competitivos, seguros y de calidad, en beneficio de los usuarios de este modo de transporte.

 

La JAC fue creada en 1948, con el objeto de ejercer la dirección de la aviación comercial en Chile. Originalmente dependía del Ministerio de Defensa Nacional. En el año 1960 se dicta el decreto con fuerza de ley Nº 241, del Ministerio de Hacienda, el cual establece su organización y atribuciones, pasando a depender de la Subsecretaría de Transportes del Ministerio de Economía. En 1974 se crea el Ministerio de Transportes, pasando la JAC a depender de éste.

 

Actualmente, la JAC es un órgano administrativo pluripersonal que se compone de un Consejo y una Secretaría General.

 

El Consejo está compuesto por el Ministro de Transportes y Telecomunicaciones; el Director General de Aeronáutica Civil; el Subsecretario de Relaciones Exteriores del Ministerio de Relaciones Exteriores; la Subsecretaria de Evaluación Social del Ministerio de Desarrollo Social; el Director Nacional de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas y dos representantes designados por el Presidente de la República.

 

El Ministro de Transportes y Telecomunicaciones preside el Consejo de la JAC y en tal calidad dirige el organismo que adopta las principales decisiones sobre la aviación civil.

 

La Secretaría General es un servicio público que depende del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones. El Secretario General de la JAC es el jefe superior del Servicio.

 

La JAC tiene a su cargo la dirección superior de la aviación civil y la dirección de la aviación comercial en el país. Entre otras materias, ha velado por mantener y profundizar la política aerocomercial chilena de cielos abiertos.

 

Por otra parte, la JAC participa en representación de Chile ante organismos internaciones de transporte aéreo, especialmente ante la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI) y en la Comisión Latinoamericana de Aviación Civil (CLAC).

 

La JAC también tiene a su cargo la promoción de la facilitación, que busca simplificar las formalidades exigidas en los controles fronterizos relativos a las personas, aeronaves y carga, evitando todo retardo innecesario en la aplicación de los requisitos administrativos y de control.

 

Otra tarea fundamental de la JAC es la elaboración de las estadísticas oficiales del tráfico aéreo en Chile. Así, se publican mensualmente estadísticas de tráfico aéreo de pasajeros y de carga de cada una de las aerolíneas que realizan servicios regulares en el país, desde y hacia el exterior. Asimismo, se  confeccionan informes estadísticos de regularidad y puntualidad, que contienen información trimestral respecto a los despegues que realizan las aerolíneas que operan en Chile,  según aeropuertos y rutas principales, además de informes cuatrimestrales de reclamos en materia de transporte aéreo.

 

Adicionalmente, le corresponde a la Junta de Aeronáutica Civil establecer y controlar los requisitos de seguros de los servicios de transporte aéreo, sean de cabotaje o internacionales, y de toda otra clase de servicios de aeronavegación comercial. Además las empresas de aeronavegación comercial deben registrar ante la JAC las tarifas que aplicarán.

En materia de frecuencias restringidas, que son aquellas en rutas internacionales que por imposición de otros Estados el número de frecuencias a la semana está limitado, la JAC debe asignarlas mediante licitación pública y asignar frecuencias abandonadas en una ruta determinada, cuando corresponda.

 

La JAC podrá ordenar la suspensión de las actividades de las aeronaves o empresas de aeronavegación por razones de reciprocidad, incumplimiento de requisitos de seguros, incumplimiento de la obligación de registrar tarifas o no proporcionar antecedentes para estadísticas.

 

Por último, la JAC cumple otras funciones como autorizar a la aviación no comercial para efectuar servicios de transporte o trabajos aéreos pagados, siempre que éstos no persigan fines de lucro; acordar, a requerimiento de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), la condonación total o parcial de los intereses penales devengados, de las tasas y derechos aeronáuticos; acordar, a requerimiento de la DGAC, declarar incobrables las tasas y derechos aeronáuticos atrasados; proponer, previo informe de la DGAC, la designación de los representantes de Chile ante la OACI, sus comisiones, comités o reuniones, así como ante los congresos o reuniones que se celebren para tratar materias relacionadas con la navegación aérea civil.

(Texto actualizado por la JAC, septiembre de 2016)

 

DESARROLLO HISTÓRICO DE LA AERONÁUTICA EN CHILE: DGAC, JAC


"EL AMANECER DE LA AVIACIÓN CIVIL EN CHILE"
 

Los primeros chilenos que pilotearon un avión en el mundo fueron José Luis Sánchez Besa y Emilio Edwards Bello sobre los cielos de verano de la ciudad de Reims, en Francia un 26 de agosto de 1909. 

 

Meses antes, entusiasmados con estas revolucionarias máquinas - que eran capaces de alcanzar el cielo y volar como los pájaros-  habían hecho un curso de vuelo en una escuela de aviación en Mourmelon le Grand, en el país galo.

 

Fue tal el entusiasmo que causó el vuelo de esos frágiles aviones en estos jóvenes chilenos que decidieron ir a cuantas actividades, concursos y festivales de aviación se organizaban.

 

En el mes de agosto de 1909, ambos pilotos participaron en el gran “meeting” de aviación de Reims, el primero de una serie de concursos aéreos que empezaron a diseminarse por Europa.

 

La “Gran Semana de Champagne” se llamó al evento. Chile fue el único país latinoamericano que tuvo representantes entre competidores de la talla de  Henri Farman, Hubert Latham, Lois Bleriot, Glenn H. Curtiss y otros.

 

Construcción de un biplano

 

Ambos disfrutaban de este nuevo estilo de vida que habían encontrado en Europa, sin embargo la familia de Emilio Edwards Bello lo presionó para regresar a Chile.

 

El dolor que causó la ausencia de su amigo, no impidió a Sánchez Besa seguir en la aviación. Incluso, se lanzó a construir su primer avión, un biplano de líneas parecidas al Voisin que dio, según los entendidos,  muy buenos resultados.

 

A pesar de su participación en diversos concursos, Sánchez Besa no logró grandes triunfos pero se dedicó a volar y pasar las pruebas para obtener su licencia de piloto.

 

Con dedicación y pasión, logró pasar los exámenes exigidos por el Aero Club de Francia, recibiendo el 29 de agosto de 1910, con disimulado orgullo su licencia nº 155 de piloto aviador.

 

Una Escuela de Aviación en Francia

 

Con espíritu tenaz y perseverante, Sánchez  Besa organizó, en 1911, una Escuela de Aviación en Betheny, cerca de Reims,  para competir con las escuelas de grandes de la aviación mundial como Bleriot, Voisin, Farman, Sommer, y Breguet, entre otros.

 

El inventor chileno bautizó su escuela con el simbólico nombre de “L Espace”, la que, con el correr del tiempo, adquirió un reconocido  prestigio europeo.

 

A sus aulas asistieron pioneros de la aviación nacional como los oficiales del ejército chileno,  Víctor Contreras, Alejandro Bello y el sargento Juan Verscheure y quien fuera Director de la Escuela de Aeronáutica Militar, el teniente Manuel Ávalos Prado. 

 

Fabricando hidroaviones

 

Sánchez Besa, también, experimentó en la fabricación de hidroaviones, obteniendo un brillante éxito y resonante actuación mundial.

 

Comenzó por participar en el primer concurso internacional de aparatos marinos, organizado en la historia de la aeronáutica, que se desarrolló en la Bahía de Mónaco, frente al Mediterráneo en la semana comprendida entre el 24 y el 31 de marzo de 1912.

 

Primer vuelo en Chile

 

Mientras José Luis Sánchez Besa demostraba su empeño y creatividad en la naciente actividad aérea en el Viejo Continente, en Chile de 1910, se preparaba el primer vuelo de un avión en cielos nacionales.

 

Los empresarios David Echeverría y Miguel Covarrubias,  habían adquirido, el año 1909, un avión Voisin en Francia que arribó a Chile un año después.

 

Fueron los hermanos César y Félix Copetta los encargados de armarlos y, uno de ellos, en pilotearlo.

El 20 de agosto de 1910, César y Félix, junto a unos parroquianos y a los dueños del biplano, montaron el fuselaje y las alas sobre una carreta para dirigirse a la entonces Chacra Valparaíso, hoy calles Ramón Cruz con Irarrázaval, a unos 4 kilómetros al suroriente del centro de la capital,  Santiago.

 

 

Aunque ese día hubo un inesperado y brevísimo  vuelo, no fue sino hasta el día siguiente que César Copetta efectuó el primer vuelo oficial de un avión en Chile. 

Ese hito se registró a las cuatro de la tarde, quedando sellado en las páginas de la historia del país. 

 

Nacimiento de la Escuela de Aeronáutica Militar

 

El entusiasmo generado por ese primer vuelo, los logros de los chilenos Cecil Grace, en Inglaterra, y Luis Alberto Acevedo, en Chile, además de las exhibiciones aéreas del francés Bartolomé Cattaneo y el español Antonio Ruiz, en 1911, motivaron un interés creciente.

 

Desde el año 1909, el Gobierno de Chile había encargado a sus representantes en Europa estudios sobre las actividades aéreas, fruto de lo cual, cuatro años más tarde -el 11 de febrero de 1913- fue creada la Escuela de Aeronáutica Militar.

 

A esta nueva unidad se le otorgaron recursos que alcanzaron los 700 mil pesos en oro de 18 peniques, permitiendo, a poco andar,  que el 7 de marzo de ese año, el entonces capitán Manuel Ávalos efectuara el primer vuelo militar en Chile.

 

Un Aero Club para Chile

 

Entretanto, el encanto provocado en la sociedad chilena de la época permitió la creación del Aero Club,  el 3 de junio de 1913, cuando la población del país apenas sobrepasaba los tres millones de habitantes.

 

Su primer Directorio estuvo encabezado por el coronel Enrique Phillips e integrado por Joaquín Jelves, como Vicepresidente; Armando Venegas, Secretario; Lisandro Santelices, Tesorero, y los directores Eduardo Molina, Erasmo Vásquez, Julio Labra y Paul Fauret.

 

El común denominador de sus integrantes fue la atracción y admiración que sentían por el nacimiento de la aviación y la evolución que experimentaban los aviones en el Viejo Continente y Estados Unidos.

 

El entusiasmo desbordante los llevó,  con contados recursos, a publicar la revista “Boletín del Aero Club de Chile”, cuyo primer número apareció en noviembre de 1913 y que se editó hasta el mes de julio de 1915, fecha en que dejó de publicarse por dificultades económicas.

 

Primera exposición en Sudamérica

 

Gracias al trabajo y desvelos de sus socios, el Aero Club creó un aeródromo en la localidad de Batuco, localidad ubicada a unos 40 kilómetros al noroeste de Santiago.

 

El empuje de sus integrantes fue encomiable, buscando en todos los ámbitos de la sociedad capitalina las alternativas y oportunidades para estimular el desarrollo de la aviación en el país.

 

Fruto de su perseverante trabajo, la entidad organizó el día 9 de octubre de 1913 -en el Pabellón de Industrias de la Quinta Normal, en Santiago, - la primera Exposición de Modelos de Aeroplanos en Sudamérica, un hecho que cautivó la atención de los medios escritos nacionales y extranjeros de la época.

 

Por primera vez, los capitalinos y aquellos que viajaron de provincias pudieron ver y tocar una serie de aviones diseñados y fabricados en Chile.

 

Gracias también a la energía y entusiasmo de quienes formaron parte de este Club, el 1 de enero de 1915 materializaron el primer concurso de aviación efectuado en el país con la participación de aviadores militares y civiles en el aeródromo de Lo Espejo, que posteriormente pasó a llamarse “El Bosque”.

 

Primera Conferencia Panamericana

 

Entre las múltiples actividades realizadas por el Club, entre el 9 y el 17 de marzo del año 1916 patrocinó la realización de la Primera Conferencia Panamericana de Aviación que se desarrolló en Santiago con la participación de Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Estados Unidos, Perú, Paraguay y Uruguay.
 


El protagonista de esa reunión continental fue el brasileño Alberto Santos Dumont, quien contribuyó a definir un acuerdo en torno a empezar a trabajar en una legislación aérea para la región que regulara la actividad aérea.

 

Dumont asistió a la Conferencia representando al Aero Club de Nueva York.

 

Venciendo Los Andes

 

Los hitos se sucedían unos tras otros, el primer cruce de la cordillera de Los Andes, por su parte más alta, la protagonizó Dagoberto Godoy, un 12 de diciembre de 1918, para la época un hito histórico de clase mundial.
 

 

Al año siguiente, el cinco de abril, Armando Cortínez en un avión Bristol Type 20, efectuó la primera doble travesía de los Andes, haciendo ese día el tramo El Bosque–Departamento de Tupungato, en Argentina, retornando a Santiago el 16 de abril siguiente.

 

Inicios de la aviación comercial

 

El 1 de enero de 1919, se inició, propiamente tal, la aviación comercial chilena.

 

En esa fecha el aviador, Clodomiro Figueroa, concretó el primer correo aéreo entre la ciudad de Santiago y el puerto de Valparaíso en un frágil monoplano Morane MS-35 Parasol.

 

Un segundo proyecto de empresa aérea corrió por cuenta del aviador italiano, radicado en Chile, Mario Pozzatti, quien en 1924 y en un pequeño Caudron G-4 creó la Empresa de Aeronavegación Nacional para realizar vuelos a las ciudades cercanas a Santiago.

 

Ese mismo año, el empresario Luis Testart obtuvo la concesión aeronáutica dando el vamos a la Compañía de Aviación Sudamericana, la primera aerolínea que operó en el país con vuelos regulares entre Santiago y Valparaíso.

 

Acción de un pionero

 

La agitación que generó la actividad aérea - desde el año 1910-  comenzó a rendir sus frutos, también, con el nacimiento de personalidades como el Comodoro Arturo Merino Benítez, quien al mando del Servicio Aéreo del Ejército creó la Línea Aeropostal Santiago-Arica, cuyo primer aeroplano De Havilland DH-60, Gipsy Moth, se elevó el 5 de marzo de 1929 desde una posta de tierra en El Bosque.

 

En diciembre del mismo año se iniciaron los vuelos regulares de la Línea Aeropostal Santiago- Puerto Montt y el Servicio Aéreo Experimental a Aysén, servicios que posteriormente se unificaron para dar paso a la Línea Aérea Nacional, una de las primeras aerolíneas latinoamericanas.

 

Merino Benítez ingresó,  antes de los quince años, a la Escuela Militar y tras avanzar en su carrera profesional llegó a ser piloto de guerra y con el tiempo y sus méritos, Director de la Escuela de Aviación (1926); Inspector General de Aviación; Subsecretario de Aviación (1930); Comandante en  Jefe de la Fuerza Aérea de Chile (1930-1931) y Vicepresidente Ejecutivo de la Línea Aérea Nacional (1953), entre otros cargos.

Creó la Fuerza Aérea de Chile, el Club Aéreo de Chile, una maestranza de Aviación y la Dirección General de Aeronáutica Civil.
 

 

Creación de la Dirección de Aeronáutica

 

El 28 de marzo de 1930, Arturo Merino Benítez dio estructura a una serie de normas, creando  la Dirección de Aeronáutica que adquirió la responsabilidad de normar, controlar y velar por la seguridad de la aviación en Chile.

 

La recién creada Línea Aérea Nacional marcó la actividad aerocomercial en Chile,  pues nació con el propósito de integrar el territorio nacional.

 

Como todo inicio pionero, la aviación comercial se desarrolló gracias a la intrepidez, la voluntad y el espíritu aeronáutico de pilotos y mecánicos que desafiaron climas calurosos y desérticos en el norte y los  vientos y aguaceros que soplan sin respeto y surgen sin límites en los cielos australes.

 

Biplanos De Havilland DH-60, trimotores Junkers R-42 y anfibios Vickers Vedette se unieron en una relación casi simbiótica con pilotos de corazón y espíritu para cumplir con sueños, itinerarios y misiones sociales y comerciales a lo largo de la accidentada geografía de Chile.

 Cuando los vientos de la Segunda Guerra Mundial comenzaron a azotar el país se produjo un efecto negativo en el desarrollo de la aviación comercial, generando escasez de repuestos y a la imposibilidad de renovar los aeroplanos.

Expansión aerocomercial

 

Finalizada la conflagración, llegaron a Chile los venerables C-46, C-47 y DC-4 que definitivamente conquistaron, al igual que en todo el orbe, los cielos y los itinerarios nacionales, con una velocidad, capacidad de carga y aterrizaje en pistas cortas y de tierra  que llevaron el progreso a sus lugares de destino.

 

Con ese tipo de aeronaves, la Línea Aérea Nacional modernizó su flota, extendió los servicios hasta Magallanes, en el extremo austral, e inició sus primeros servicios internacionales a Buenos Aires.

 

La disponibilidad de aviones bimotores C-46 permitió el surgimiento de numerosas aerolíneas como Air Chile, TRANSA, CINTA y ALA.

 

Vuelo en la Antártica Chilena

 

El 15 de febrero de 1947, el avión Vought Sikorsky OS2U “Kingfisher” Nº 308 de la Fuerza Aérea de Chile,  efectuó el primer vuelo de un avión chileno en la Antártica, pilotado por el Teniente 1º Arturo Parodi Alister, cumpliendo una misión de observación y soberanía. 

 

Una aeronave similar a esta ha sido restaurada y se encuentra en exhibición en el Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio, en Santiago.
 

 

Los especialistas del museo lograron restaurar hasta sus más mínimos detalles, incluyendo los instrumentos, su matrícula y la pintura original con la cual sobrevoló el territorio antártico, desafiando turbulencias, ventiscas, temperaturas bajo cero, lluvia y agua nieve, barreras que, al igual que hoy, impone el continente helado.

 

Controladores de Tránsito Aéreo

 

En 1949, la Dirección de Aeronáutica envió personal a un curso de Control de Tránsito Aéreo en Estados Unidos, tras el cual una vez que los profesionales regresaron al país se abocaron a organizar el servicio de tránsito aéreo en el Aeropuerto de Los Cerrillos, instancia que llevó posteriormente, en 1952, a la creación de la Dirección de Tránsito Aéreo.

 

Posteriormente, con el aumento de las operaciones aéreas, el 25 de mayo de 1958 se inauguró el primer curso de Controladores de Tránsito Aéreo en la Quinta Normal en Santiago, punto de partida de la formación de profesionales en esta área de apoyo y seguridad a la aeronavegación.

 

Primeros Radioayudas

En el año 1946, gracias a la aerolínea Panagra y a la entonces joven Línea Aérea Nacional, se instalaron en Chile las primeras radioayudas para los aviones DC-3.

Aquellas se ubicaron en las localidades de Marruecos (MR) y en Los Cerrillos (LC).

Luego, gracias a la combinación de esfuerzos de la compañía norteamericana y de empresas nacionales, esos equipos pudieron ser instalados en las ciudades o alrededores de Arica, Iquique, Antofagasta, Monturaqui, Chañaral, Caldera, Vallenar, La Serena, Ovalle, Santo Domingo, El Cristo, Las Ramadas, Vegas del Flaco y Curicó.

 

Primera ruta internacional

El 15 de Octubre de 1946, un DC-3 de LAN, piloteado por Hernán Mujica y Carlos Wulf, junto al radiooperador Oscar Graf y al sobrecargo Mario Bustamante, inauguró oficialmente los vuelos hacia Buenos Aires, abriendo con ello la primera ruta comercial internacional que tuvo Chile.

 

El historiador Sergio Barriga Krebs señala que el DC-3 aterrizó a las 16:00 horas de ese día en el Aeropuerto Morón de Buenos Aires, donde los esperaba el Embajador de Chile en Argentina junto a autoridades aeronáuticas trasandinas.

 

Control de los Aeropuertos

El 6 de febrero de 1948, el Gobierno de Gabriel González Videla aprobó un nuevo Reglamento Orgánico para la Fuerza Aérea de Chile.

 

La idea era modernizar la institución y con ello entregar nuevas responsabilidades a la Dirección de Aeronáutica.

 

Por primera vez en la historia, la Dirección asumió el control de todos los aeropuertos, aeródromos públicos y privados; las instalaciones de comunicaciones, radionavegación, meteorología y señalización de rutas y aeródromos destinados a la aviación civil.

 

Junto a ello, también pasaron a depender de la institución, todas las instalaciones fijas radioeléctricas, meteorológicas y de señalización de la Fuerza Aérea de Chile, que había asumido, por un tema de innovación y liderazgo, desde sus inicios.

 

Primeros vuelos a reacción

 

Gran parte de la historia de los acontecimientos que marcaron el desarrollo de la aviación en Chile tuvo su origen en el Aeropuerto de Los Cerrillos, el tercer aeropuerto internacional que tuvo el país, inaugurado el año 1934.

 

El primer avión a reacción que tuvo la Fuerza Aérea de Chile fue armado en el año 1953 en hangares de ese aeropuerto y luego despegó y voló por primera vez desde la pista del, hasta entonces, el principal aeropuerto internacional del país.

 

Se trata del “Vampire”, DH-115, cuyos primeros modelos –en parte de madera- arribaron a Chile desarmados y luego fueron puestos en operación por personal chileno e ingenieros ingleses en sus dependencias.

 

Las amarillas páginas de la historia recuerdan que el 9 de abril de 1954 despegó desde su pista el primero de esos aviones jet, de fabricación inglesa cuyo fuselaje estaba compuesto de partes de madera.

 

A su única pista e instalaciones arribaron, en el año 1955, los primeros aviones DC-6B, de cuatro motores con capacidad para más de 80 pasajeros, para la Línea Aérea Nacional, inaugurando con ello una nueva era de mayor comodidad y espacio para los pasajeros chilenos en las rutas nacionales e internacionales.


 

Más tarde, en el año 1957, lo hicieron los modernos jets F-80 y T-33, de fabricación norteamericana, constituyéndose en la segunda generación de aviones a reacción que recibió la Fuerza Aérea de Chile.

 

Primeros en el continente helado

 

El 22 de diciembre de 1956 el avión de la Línea Aérea Nacional DC6-B N° 401, matrícula CC-CLDA,  se convirtió en la primera aeronave comercial en sobrevolar el territorio antártico chileno.

 

El vuelo, con 80 pasajeros, despegó desde Chabunco, a las 05.36 de la madrugada sobrevolando el Estrecho de Magallanes, pasando sobre la isla Dawson, la cordillera Darwin y las islas Diego Ramírez.

 

Tras 7 horas y 44 minutos de vuelo, la aeronave aterrizó en Chabunco a las 13:21 horas.

 

Apoyo a modernas aeronaves

 

En el año 1961 se instaló el primer sistema de luces de borde de pista del país en el Aeropuerto de Los Cerrillos, en Santiago, con la finalidad de apoyar las operaciones nocturnas de la aviación comercial.

 

Por esa fecha, los aviones DC-6B y Constellation reinaban en las aerolíneas latinoamericanas y poco a poco, la era de la aviación comercial impulsada por aviones a pistón daba paso a los jets DC-8 y Boeing 707.

 

La Línea Aérea Nacional, siguiendo esa modernidad, integró sus primeras aeronaves a reacción de fabricación francesa, Caravelle, el 30 de marzo de 1964.
 

 

Este tipo de avión revolucionó el transporte de pasajeros en Chile, pues el vuelo entre Santiago y Punta Arenas, en el extremo austral del país, puerta de entrada a la antártica chilena, en vez de demorar seis horas en un DC-6B, con el Caravelle el trayecto comenzó a cubrirse en sólo en tres.

 

Primer cruce de Los Andes en planeador

 

El 12 de diciembre de 1964, Alejo Williamson, piloteando el planeador Blanik L-13, matrícula  CC-K7W, cruzó la cordillera de  Los Andes por sus cumbres más altas, sobre los seis mil metros.

 

El vuelo se inició a las 12.45 horas, desde el Aeródromo Lo Castillo, en Santiago, enfrentando vientos de 45 kilómetros por hora  y temperaturas de hasta 15 grados celsius bajo cero.  Tras seis horas y quince minutos de vuelo, se posó, suavemente, en la pista del Aeródromo trasandino de Plumerillo.


 

Ayuda a la navegación

 

Con el objetivo de apoyar el cada vez más creciente movimiento aerocomercial en el país, entre los años 1965 y 1967, la DGAC adquirió 18 estaciones VOR y 20 radiofaros que sirvieron de apoyo a las nuevas aerovías.

 

La inauguración del Aeropuerto Arturo Merino Benítez, el 9 de febrero de 1967, motivó la modernización de las comunicaciones, los enlaces y se instaló el primer sistema ILS del país. Con ello, el escenario aeronáutico nacional presentó un aspecto renovado y moderno.

 

Con la finalidad de hacer frente a las nuevas demandas de la aviación comercial, la Dirección General de Aeronáutica Civil impulsó la capacitación de profesionales y especialistas en la Escuela Técnica Aeronáutica, ubicada en la Quinta Normal.

 

Los cursos de Especialistas en Extinción de Incendios en aeronaves, Control de Tránsito Aéreo, Electricidad Aeroportuaria, Electrónica Aeroportuaria y Meteorología se triplicaron.

 

En 1975 se integró a los servicios de Control de Tránsito Aéreo el radar, ingresando así a una etapa de modernidad y empleo de los más modernos recursos tecnológicos al servicio de la navegación aérea comercial.

 

Cielos abiertos y concesiones

 

En el proceso de desregulación del mercado aéreo mundial y, en el caso chileno, la promulgación de la Ley de Cielos Abiertos en el año 1979, permitió el ingreso de nuevas aerolíneas nacionales y extranjeras en el mercado interno, el fin de los subsidios a los clubes aéreos, la privatización de la Línea Aérea Nacional y el fin de recursos del Estado para financiar a la Dirección General de Aeronáutica Civil, convirtiendo  a la entidad en una institución gubernamental que se autofinancia con tasas y derechos aeronáuticos y de embarque.

 

En este contexto de autofinanciamiento en que los recursos obtenidos son reinvertidos en el propio sistema, otorgando transparencia y proyección, en el año 1996 se promulgó la Política de Concesiones del Gobierno, cuya finalidad fue resolver la carencia de infraestructura pública a través de la asociación con privados.

 

En esa línea se diseñaron dos programas de concesiones para terminales aeroportuarios que incluyeron en una primera etapa a las terminales de Iquique, Antofagasta, Calama, La Serena, Concepción, Puerto Montt y Punta Arenas entre los años 1996 y 2001.

 

El segundo Programa en desarrollo a partir del año 2002 y hasta 2012 incluyó  los aeropuertos de Arica, Caldera, Coquimbo, Santiago y Freire.

 

A partir de 1996, la DGAC llevó a cabo un decidido programa de radarización del espacio aéreo continental, adquiriendo e instalando 14 radares primarios y secundarios que cubren la totalidad del territorio nacional, incluyendo la antártica chilena.

 

Gestión aeronáutica

 

El año 2004, la institución decidió modernizar radicalmente los sistemas de gestión y procesos en concordancia con el desempeño de los sistemas aeronáuticos más avanzados del planeta.

 

En tal sentido, se inició la implementación de normas de gestión de calidad, con la norma ISO 9001:2000.

 

El Aeródromo de Carriel Sur obtuvo su certificación en sistema de gestión medio ambiental ISO 14001:2004 el 17 de agosto de 2006,  convirtiéndose en el primer aeropuerto “verde” del país.

 

En los últimos años, también ese terminal logró certificar OSHAS 18.001 de seguridad y salud ocupacional, completando los más altos estándares de calidad para este servicio y el único con tres certificaciones que incluyen las normas 9.001 y 14.001.

 

Los aeródromos y aeropuertos restantes del país se encuentran en proceso de implementación y aprobación de esas normas.

 

Sistema Integrado de Gestión

 

Con la finalidad de mejorar la eficiencia en todas las áreas, la DGAC ideó el año 2008 el proyecto Sistema Integrado de Gestión Aeronáutico (SIGA), que apuntó a lograr la integración de los sistemas de gestión.

  

Tras varios años el proyecto se materializó en el Aeródromo de Carriel Sur, naciendo también la Sección SIGA, dependiente del Departamento de Planificación de la DGAC.

 

Bajo este formato, cerca de 350 funcionarios al año se capacitan en cursos de SIGA, vía e-learning, que hoy se encuentran disponibles para toda la institución.  

 

Control de rutas oceánicas

 

Con el rumbo fijo en proporcionar un servicio de excelencia, la DGAC lanzó el 1 de abril de 2004 el Sistema IFIS (Internet Flight Information Service) que permitió a los pilotos realizar su plan de vuelo desde cualquier computador conectado a Internet y junto a ello acceder también al AIP Chile, AIP-MAP, NOTAMS e Información Meteorológica en tiempo real.

 

Posteriormente en el mes de octubre de 2004, la DGAC creó e implementó un Centro de Control de Tráfico Oceánico, aplicando separaciones basadas en las técnicas RNP en algunas rutas marítimas.
 


 

Su función es controlar los vuelos regulares hacia y desde Oceanía, Sidney y Auckland, como también aquellos en la ruta de Isla de Pascua, Tahiti, Isla Robinson Crusoe, Ciudad de México y Los Ángeles, en el espacio aéreo de 32 millones de kilómetros cuadrados bajo responsabilidad de la Dirección General de Aeronáutica Civil.

Sistema ILS

 

En cuanto a la incorporación de tecnología, el Sistema ILS del Aeropuerto Arturo Merino Benítez, fue subido a categoría IIIB y se construyó una segunda pista, paralela a la actual, inaugurada el 1 de septiembre de 2005.

 

Desde el año 2006, los pilotos de líneas aéreas con licencia de Transporte Público y Comercial cuentan hoy con un Sistema de acreditación de Licencias Virtual e Interactivo (ALVI) que les permite solicitar sus current, revalidar y renovar licencias y habilitaciones a través de Internet. Igual servicio tienen disponible los tripulantes de cabina, mecánicos, ingenieros y supervisores aeronáuticos.

 

La permanente visión y actualización de sistemas y procedimientos aeronáuticos llevó en el mes de junio de 2007 a que la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) otorgara el premio “Eagle Awards” en reconocimiento a la excelencia en la prestación en los Servicios de Navegación Aérea.

 

En el 2009, la gestión institucional reunió todos sus esfuerzos para estructurar un espacio aéreo de cuarta generación y un espacio “verde” donde la eficiencia y la mejora continua están presentes en todos los aeródromos y aeropuertos.

 

En esa dirección, el 4 de agosto del 2009 en el Aeródromo de La Serena, en la IV Región, se utilizó por primera vez en Chile el procedimiento de aproximación satelital RNP-AR.

 

El 27 de mayo de 2011, se inició la operación y automatización de las franjas de progreso de vuelo en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez, en Santiago, sistema que hoy se encuentra funcionando en 15 aeropuertos y aeródromos localizados entre el extremo norte y la Antártica Chilena. 

El 15 de noviembre de 2012, la Asociación Latinoamericana y del Caribe del Transporte Aéreo (ALTA) otorgó a la DGAC el Premio Rolim Amaro en reconocimiento a los altos estándares de servicios aeronáuticos que presta la institución.
 

Red Aeroportuaria

 

La Red Aeroportuaria Nacional cuenta con 343 aeródromos y 102 helipuertos con una Red Primaria compuesta por 16 aeropuertos y aeródromos.

 

Doce de esos terminales se encuentran concesionados al sector privado y se distribuyen entre Arica y la Región de Magallanes y la Antártica Chilena.

 

Entre los productos estratégicos que brinda la Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile figuran los Servicios Aeroportuarios, de Navegación Aérea, Seguridad Operacional y Meteorología.

 

Otro elemento tecnológico que ha contribuido a mantener los altos estándares de seguridad operacional en la Red Aeroportuaria  son las cámaras meteorológicas que en un número de 105  proporcionan información en tiempo real de las condiciones de visibilidad desde Arica, y los territorios insulares hasta la antártica chilena, en el Aeródromo Teniente Rodolfo Marsh.

Chile administra en la actualidad uno de los espacios aéreos más grandes del planeta, casi 32 millones de kilómetros cuadrados, responsabilidad que le otorgó la Organización de Aviación Civil Internacional  (OACI) en el año 1985.

 


 

Hitos del año 2015

 

El 10 de abril de 2015, la DGAC de Chile dio un paso trascendental respecto al resto de los países en el continente y el mundo: lanzó la primera normativa de operación de aeronaves pilotadas a distancia o drones (RPAS).

 

El 16 de junio de 2015 se inauguró el nuevo Simulador de Aeródromos con visión panorámica de 180 grados, el más moderno de América Latina, en dependencias de la Escuela Técnica Aeronáutica, que incluye visualización radar y toda la información que maneja una torre de control.

 

Los pronósticos meteorológicos son cada vez más necesarios para la población en general y también para la industria, el agro y la aviación.

 

La Dirección Meteorológica de Chile (DMC), dependiente de la Dirección General de Aeronáutica Civil, inició la renovación de  la Red Integrada Satelital (RIS) que permitirá conectarse con los más modernos y sofisticados satelitales en órbita alrededor del planeta.

 

El 4 de septiembre de 2015 fue inaugurado el ILS, categoría I, en el Aeródromo de “Pichoy”, en la localidad de Valdivia, mejorando ostensiblemente las operaciones aéreas en condiciones de tiempo  difíciles en el sur del país.

 

En el mes de octubre del mismo año se inició la instalación de dos consolas de Inspección en Vuelo, de última generación y con capacidad satelital, en aviones de la Dirección de Aeronáutica destinadas a calibrar, los sistemas de ayuda para la aeronavegación y aterrizajes en los aeropuertos y aeródromos del país.


 

DESARROLLO - JAC

Política aerocomercial.

Desde 1979, Chile ha sostenido una política de cielos abiertos, sustentada en los principios de libre accesos a los mercados, libertad de precios, mínima intervención de la autoridad en materia aerocomercial y liberalización de la propiedad y el control, que tiene como objeto que el país cuente con la mejor conectividad aérea.

 

Como resultado de esta política, nuestro país ha suscrito progresivamente acuerdos de servicios aéreos con el objeto de liberalizar los cielos, lo que ha generado un marco regulador estable, que ha permitido que los operadores aéreos puedan establecer sus planes de negocio en condiciones confiables. En la actualidad, Chile tiene acuerdos de servicios aéreos con más de 55 países alrededor del mundo, de los cuales más de 40 son acuerdos de cielos abiertos para la 3° y 4° libertad. De estos, con más de 30 países los cielos incluyen la 5°y 6° libertad; y de estos, con más de 20 países los cielos abiertos incluyen la 7° libertad; y con más de 10 países la 8 y 9 libertad o cabotaje.

 

Apertura unilateral del cabotaje.

El mercado aéreo de cabotaje está abierto unilateralmente. La ley de aviación comercial así lo permite y como medida para  incentivar la competencia, la JAC ha reafirmado la política de apertura unilateral del cabotaje, cuyo objetivo es generar condiciones de más competencia o la potencialidad de ella en el mercado de cabotaje chileno, facilitando el acceso de operadores extranjeros para el transporte interno de pasajeros y carga. Es decir, todas las empresas del mundo pueden entrar al mercado doméstico de Chile sin restricciones, siempre que cumplan con los requisitos técnicos y de seguros.

 

Crecimiento del transporte aéreo.

El promedio de crecimiento anual en el tráfico aéreo de pasajeros en Chile, en el periodo 2010-2015, ha sido un 11,1%, y a diciembre 2015 se registra un 5,3% de crecimiento con respecto al año anterior. Estas cifras manifiestan el dinamismo que ha tenido este mercado. En el ámbito doméstico ha crecido 12,1% en el periodo 2010-2015, mientras que en el mismo periodo el tráfico internacional lo ha hecho en un 10.2%.

El siguiente gráfico muestra la evolución del tráfico aéreo en Chile durante los últimos años. Para el año 2015, Chile posee más de un vuelo por habitante al año; para el año 2010 este indicador fue cercano a 0,6 viajes por persona. Esto evidencia el fuerte crecimiento de la industria. Las proyecciones indican que para el año 2025, este indicador será dos viajes al año por cada habitante, alcanzando el nivel de los países desarrollados. 

 

 

LEGISLACIÓN: DGAC, JAC


LEGISLACIÓN - DGAC

  • Decreto con fuerza de Ley N° 241, Estatuto Orgánico de la Junta de Aeronáutica Civil. 06/04/60

  • Ley N° 16752 Ley Orgánica de la Dirección General de Aeronáutica Civil. 17/02/68

  • Decreto Ley 2564, Ley sobre Aviación Comercial. 22/06/79

  • Ley N° 18916 Código Aeronáutico de la República de Chile. 08/02/90 

  • Ademas puede consultar las direcciónes:   www.dgac.cl/tramites/index_1.asp#na                                                                   http://www.juntadeaeronauticacivil.cl/normativa_chilena.php  



    LEGISLACIÓN - JAC
     

  • Ley N° 18.916, Código Aeronáutico.

  • Ley N° 16.752, Fija la organización y funciones y establece disposiciones generales a la Dirección General de Aeronáutica Civil.

  • Decreto Ley N° 2.564 de 1979, del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, Ley de Aviación Comercial.

  • Decreto con Fuerza de Ley N° 241 de 1960, del Ministerio de Hacienda, Fusiona y reorganiza diversos servicios relacionados con la aviación civil.

  • Decreto con Fuerza de Ley N° 850 de 1997, del Ministerio de Obras Públicas, Fija el texto refundido, coordinado y sistematizado de la Ley Nº 15.840, de 1964 y del DFL. Nº 206, de 1960 de Obras Públicas.

  • Decreto N° 509 bis de 1957, del Ministerio de Relaciones Exteriores, Convenio sobre Aviación Civil Internacional.

  • Decreto N° 85 de 1976, del Ministerio de Relaciones Exteriores, Promulga el Convenio que aprueba el Estatuto de la Comisión Latinoamericana de Aviación Civil.

  • Decreto N° 56 de 2009, del Ministerio de Relaciones Exteriores, Convenio de Montreal de 1999 para la unificación de ciertas reglas para el transporte aéreo Internacional.
     

 

ACUERDOS: DGAC, JAC


Acuerdos - DGAC

Fecha Naturaleza del entendimiento

  • 10/05/47 Convenio sobre Transporte Aéreo entre EE.UU. y Chile (OACI 803)

  • 04/07/47 Convenio sobre Transporte Aéreo entre Brasil y Chile (OACI 2596)

  • 16/09/47 Acuerdo relativo a Servicios Aéreos entre Gran Bretaña y Chile (OACI 475)

  • 27/10/52 Acuerdo relativo a Servicios Aéreos entre Suecia y Chile (OACI 988)

  • 27/10/52 Acuerdo relativo a Servicios Aéreos entre Noruega y Chile (OACI 965)

  • 27/10/52 Acuerdo relativo a Servicios Aéreos entre Dinamarca y Chile (OACI 1303)

  • 01/06/57 Convenio sobre Transporte Aéreo entre Paraguay y Chile (OACI 2001)

  • 11/07/57 Convenio sobre Transporte Aéreo entre Ecuador y Chile (OACI 2008)

  • 05/10/60 Acuerdo relativo a Servicios entre Suiza y Chile (OACI 1939)

  • 13/07/62 Acuerdo relativo a los Servicios Aéreos entre Los Países Bajos y Chile (OACI 1645)

  • 30/03/64 Convenio sobre Transporte Aéreo entre Rep. Federal de Alemania y Chile (OACI 2045)

  • 05/11/66 Convenio relativo a los Servicios Aéreos entre Bélgica y Chile (OACI 2777)

  • 12/12/74 Convenio entre España y Chile (OACI 2572)

  • 16/07/93 Acta de Reunión de Consulta entre Colombia y Chile

  • 21/06/94 Acta de Reunión de Consulta entre Ecuador y Chile

  • 03/07/96 Acta de XIII Reunión de Consulta entre Brasil y Chile

  • 14/08/96 Acta de Reunión de Consulta entre Argentina y Chile

  • 01/10/96 Acta de la III Reunión de Consulta entre Bolivia y Chile

  • 19/05/97 Acta de Entendimiento entre Panamá y Chile

  • 16/07/97 Acta de Reunión de Consulta entre República Dominicana y Chile

 

Acuerdos - JAC
Chile tiene acuerdos de servicios aéreos con 58 países, de los cuales 15 corresponden a acuerdos de cielos abiertos totales, abarcando hasta la novena libertad y más de 50 contemplan cielos abiertos en tercera y cuarta libertad. Dentro de estos acuerdos se encuentra el Acuerdo sobre Servicios Aéreos Subregionales suscrito entre Chile, Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay,  Uruguay y Perú (Acuerdo de Fortaleza), el Acuerdo Multilateral sobre la Liberalización del Transporte Aéreo Internacional (MALIAT) y el Acuerdo Multilateral de Cielos Abiertos para los Estados Miembros de la Comisión Latinoamericana de Aviación Civil (CLAC).

 

 

DERECHOS DE TRÁFICO

DERECHOS DE TRÁFICO AÉREO ACORDADOS POR CHILE CON TERCEROS PAÍSES

 

País

Año[1]

3ª y 4ª libertad[2]

5ª y 6ª libertad[3]

7ª libertad[4]

Cabotaje[5]

1.

Macedonia

2013

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

2.

Macao[6]

2013

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

3.

Qatar

2012

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

4.

Bahréin

2010

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

5.

Kuwait

2010

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

6.

Reino Unido

2008

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

7.

Islas Cook

2006

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

8.

Emiratos Árabes

2005

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

9.

Paraguay*

2005

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

10.

Uruguay*

2003

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

11.

Nueva Zelandia*

2001

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

12.

Singapur

2001

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

13.

Brunei

2001

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

14.

El Salvador

2012

Cielos abiertos

Cielos abiertos

C. abiertos (carga)

Cielos abiertos

15.

Islandia

2010

Cielos abiertos

Cielos abiertos

C. abiertos (carga)

Cielos abiertos

16.

Barbados

2010

Cielos abiertos

Cielos abiertos

C. abiertos (carga)

C. abiertos (carga)

17.

Honduras

2012

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

APERTURA

UNILATERAL

CABOTAJE

18.

Finlandia

2005

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Cielos abiertos

19.

Tonga

2004

Cielos abiertos

Cielos abiertos

C. abiertos (carga)

20.

Estados Unidos*

2002

Cielos abiertos

Cielos abiertos

C. abiertos (carga)

21.

Samoa

2002

Cielos abiertos

Cielos abiertos

C. abiertos (carga)

22.

Guatemala

1999

Cielos abiertos

Cielos abiertos

C. abiertos (carga)

23.

Panamá*

1997

Cielos abiertos

Cielos abiertos

C. abiertos (carga)

24.

Rep. Dominicana*

2007

Cielos abiertos

Cielos abiertos

C. abiertos (carga)

25.

Jamaica

2006

Cielos abiertos

Cielos abiertos

C. abiertos (carga)

26.

Guyana

2015

Cielos abiertos

Cielos abiertos

C. abiertos (carga)

27.

Cabo Verde

2015

Cielos abiertos

Cielos abiertos

C. abiertos (carga)

28.

Ecuador*

2007

Cielos abiertos

Cielos abiertos[7]

21 vuelos (carga)

29.

Brasil*

2010

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Sin derechos

30.

Malasia

2009

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Sin derechos

31.

Bélgica

2001

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Sin derechos

32.

Corea

2001

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Sin derechos

33.

Dinamarca

2001

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Sin derechos

34.

Holanda*

2001

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Sin derechos

35.

Luxemburgo

2001

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Sin derechos

36.

Noruega

2001

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Sin derechos

37.

Suecia

2001

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Sin derechos

38.

Costa Rica*

1999

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Sin derechos

39.

Italia*

1999

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Sin derechos

40.

Israel

1982

Cielos abiertos

Cielos abiertos

Sin derechos

41.

China

2009

Cielos abiertos

28 vuelos sem.[8]

Sin derechos

42.

Colombia*

1993

Cielos abiertos

Cielos abiertos[9]

Sin derechos

43.

Argentina*

1996

Cielos abiertos

Cielos abiertos[10]

C. abiertos (carga)

44.

España*

2008

Cielos abiertos

19 vuelos sem.

Sin derechos

45.

Canadá*

2001

Cielos abiertos

14 vuelos sem.

Sin derechos

46.

Suiza

2001

Cielos abiertos

7 vuelos sem.

Sin derechos

47.

Fed. Rusa

1993

Cielos abiertos

7 puntos

Sin derechos

48.

Cuba

1995

Cielos abiertos

2 puntos

Sin derechos

49.

México*

2012

Cielos abiertos

Sin derechos[11]

Sin derechos

50.

Aruba

1999

Cielos abiertos

Sin derechos

Sin derechos

51.

Bolivia*

1998

Cielos abiertos

Sin derechos

Sin derechos

52.

Perú*

2011

84 vuelos sem.

14 vuelos sem.

C. abiertos (carga)

53.

India

2007

14 vuelos sem.

14 vuelos sem.

C. abiertos (carga)

54.

Alemania*

1998

10 vuelos sem.

9 vuelos sem.

Sin derechos

55.

Francia*

1998

7 vuelos sem.

7 vuelos sem.[12]

Sin derechos

56.

Australia*

1998

7 vuelos sem.

Sin derechos

Sin derechos

57.

Venezuela*

1992

2 vuelos sem.

2 vuelos sem.

Sin derechos

58.

Mongolia

2004

C. abiertos (carga)

C. abiertos (carga)

C. abiertos (carga)


Cielos abiertos: sin limitación del número de vuelos ni puntos de operación. / (*) Países con vuelos directos en servicio de pasajeros.

 

[1] El año indica desde cuándo están disponibles los derechos de tráfico.
 

[2] Tráfico entre territorio de las Partes.
 

[3] Entre territorio de la otra Parte y terceros países
 

[4] Desde territorio de la otra Parte a terceros países;
 

[5] Cabotaje abierto unilateralmente para aerolíneas extranjeras
 

[6] Zona administrativa especial de China.
 

[7] Cielos abiertos dentro de Latinoamérica; hasta 15 frecuencias fuera de la región
 

[8] 14 vuelos de pasajeros y 14 de carga
 

[9] Cielos abiertos dentro de Latinoamérica.
 

[10] Cielos abiertos en 6ª libertad de pasajeros; sin derechos en 5ª libertad.
 

[11] Hay cielos abiertos en la región latinoamericana para vuelos regulares cargueros.
 

[12] Más 7 frecuencias semanales con 5ª libertad a Papeete; y más 3 frecuencias cargueras.


 

(Actualizado en abril de 2016)
Junta de Aeronáutica Civil de Chile
 

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